Antes de asignar atributos o elegir módulos, es recomendable definir una idea general del personaje que deseas interpretar.
No es necesario desarrollar una historia extensa. Basta con tener una idea clara de quién es, cuál es su personalidad y qué papel desempeñará dentro del grupo. Estas decisiones facilitarán la elección de atributos, habilidades y módulos más adelante.
Algunos aspectos útiles para definir son:
- Nombre: Cómo será conocido el personaje.
- Apariencia: Rasgos físicos, edad aproximada, vestimenta o cualquier detalle distintivo.
- Personalidad: Su forma de actuar, pensar y relacionarse con los demás.
- Historia: Un breve resumen de su pasado y de los acontecimientos que lo llevaron a la aventura.
- Objetivos: Aquello que motiva al personaje o que espera conseguir durante la campaña.
No existe una forma correcta de crear un personaje. Algunos jugadores prefieren desarrollar primero su historia y después construir la ficha, mientras que otros comienzan por las mecánicas y completan los detalles narrativos más adelante.